El panorama político dominicano se ha agitado tras las especulaciones de una posible unión entre el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) de cara a las próximas elecciones presidenciales. Ante esto, el presidente del PRM, José Ignacio Paliza, aclaró que cualquier comentario a favor de dicha alianza por parte de legisladores oficialistas —como Dagoberto Rodríguez o Liz Mieses— es estrictamente personal.
Puntos clave de la controversia:
- Desmentido oficial: Paliza enfatizó que la política de acuerdos del PRM es competencia exclusiva de la dirección nacional y se basa en principios institucionales, no en opiniones individuales. Su prioridad actual sigue siendo «consolidar el cambio».
- La postura de Danilo Medina: Por su parte, el expresidente y líder del PLD rechazó tajantemente cualquier acercamiento. Medina fue enfático al señalar que su partido no padece del «síndrome de Estocolmo» y que no apoyarán a quienes, según él, han intentado destruirlos.
- El origen del debate: La discusión cobró fuerza luego de que Medina descartara también una alianza con la Fuerza del Pueblo (FP), dejando al PLD en una postura de independencia total bajo la premisa de que cada organización debe valerse por sus propios medios («que cada quien se rasque con sus propias uñas»).
En resumen: Mientras algunos legisladores coquetean con la idea de un bloque conjunto, las cúpulas de ambos partidos han levantado un muro, reafirmando que, por ahora, no hay espacio para negociaciones entre el oficialismo y el principal partido de oposición.
